Hoy me tocaba hacer la
comida en casa y me he animado con estas fajitas para salir un
poco de la rutina de las lentejas (sin desprestigiar eh? Que yo soy
muy fan de las lentejas y de todo el cuchareo que me pongan por
delante). La receta vino de aquí y de allá, mezclando varias
versiones que encontré en mis blogs favoritos y añadiéndole
después una deliciosa ensalada de aguacate que descubrí en un
programa televisivo. La combinación es riquísima y muy refrescante
ahora que estamos en primavera, la elaboración muy sencilla y si
sois un poco rápidos no os llevará más de media hora. Palabra.
Tendríais que haber
visto a mi abuela de 86 años puesta de salsa de fajita hasta la
barbilla. Eso sí que es señal de éxito sí señor.
Ingredientes para 3
personas:
A) para el relleno:
1 pimiento verde (o 1 y ½
de los italianos)
1 pimiento rojo
1 cebolla mediana
Albahaca fresca
400gr pechuga de pollo (2
o 3 según el tamaño)
1 bolsa de fajitas (yo
usé las del hacendado y estaban bastante buenas)
B) para la ensalada:
1 aguacate
2 tomates medianos
1 cebolleta
cilantro fresco
Lo primero al entrar en
la cocina es poner una sartén grandecita a calentar con un chorro
generoso de aceite y ponernos con la verdura. Cortamos en juliana la
cebolla, la echamos a la sartén y la salteamos a fuego medio.
Cortamos igualmente los pimientos en juliana y los añadimos a la
sartén. Salpimentamos. Debemos retirar la sartén del fuego cuando
las verduras estén cocinadas pero no demasiado blandas. Para mí lo
bonito y lo sabroso es que sigan manteniendo una cierta textura.
Ahora que tenemos las
verduras en marcha nos ponemos con el pollo. La operación es la
misma. Corta el pollo en tiras estrechas como de 1 cm o centímetro y
medio. Salpimentamos y freímos en una sartén a parte. Yo prefiero
hacerlo así porque si lo añadimos directamente a las verduras lo
más seguro es que la carne se nos acabe pasando y que quede más
seca que la mojama. En una sartén independiente podemos freírlas a
fuego fuerte y controlar la cocción para que la carne se selle y no
se cueza. El resultado es basrante más jugoso. Las incorporamos en
el último momento a la primera sartén y les damos unas vueltas para
que cojan los jugos de las verduritas rehogadas.
Lo último que añadimos
a la mezcla son unas hojas de albahaca picadas. Yo lo hago al final
para que no pierdan su precioso color verde.
La otra parte de la
receta es la ensalada. Picamos los tomates, el aguacate y la
cebolleta en tacos pequeños (tened en cuenta que irá dentro de la
fajita). Aliñamos con un buen aceite de oliva, vinagre de jerez y
sal. Os recomiendo que probeis la ensalada antes de servirla porque
el aguacate aunque delicioso es bastante soso y necesita más sal que
otros ingredientes. Picamos un puñadito de cilantro fresco, lo
añadimos y revolvemos la mezcla para que todos los sabores liguen.
Y básicamente ya lo
tenemos hecho. Calentamos las fajitas en el horno (o microondas ;) ) y las montamos en
el plato un par de cucharadas del relleno caliente y otro par de la
ensalada. Y listo, a disfrutar como locos.
Bon appétit !







