miércoles, 15 de mayo de 2013

Fajitas de pollo con ensalada de aguacate.


Hoy me tocaba hacer la comida en casa y me he animado con estas fajitas para salir un poco de la rutina de las lentejas (sin desprestigiar eh? Que yo soy muy fan de las lentejas y de todo el cuchareo que me pongan por delante). La receta vino de aquí y de allá, mezclando varias versiones que encontré en mis blogs favoritos y añadiéndole después una deliciosa ensalada de aguacate que descubrí en un programa televisivo. La combinación es riquísima y muy refrescante ahora que estamos en primavera, la elaboración muy sencilla y si sois un poco rápidos no os llevará más de media hora. Palabra.
Tendríais que haber visto a mi abuela de 86 años puesta de salsa de fajita hasta la barbilla. Eso sí que es señal de éxito sí señor.



Ingredientes para 3 personas:

A) para el relleno:
1 pimiento verde (o 1 y ½ de los italianos)
1 pimiento rojo
1 cebolla mediana
Albahaca fresca
400gr pechuga de pollo (2 o 3 según el tamaño)
1 bolsa de fajitas (yo usé las del hacendado y estaban bastante buenas)

 B) para la ensalada:
1 aguacate
2 tomates medianos
1 cebolleta
cilantro fresco



Lo primero al entrar en la cocina es poner una sartén grandecita a calentar con un chorro generoso de aceite y ponernos con la verdura. Cortamos en juliana la cebolla, la echamos a la sartén y la salteamos a fuego medio. Cortamos igualmente los pimientos en juliana y los añadimos a la sartén. Salpimentamos. Debemos retirar la sartén del fuego cuando las verduras estén cocinadas pero no demasiado blandas. Para mí lo bonito y lo sabroso es que sigan manteniendo una cierta textura.

Ahora que tenemos las verduras en marcha nos ponemos con el pollo. La operación es la misma. Corta el pollo en tiras estrechas como de 1 cm o centímetro y medio. Salpimentamos y freímos en una sartén a parte. Yo prefiero hacerlo así porque si lo añadimos directamente a las verduras lo más seguro es que la carne se nos acabe pasando y que quede más seca que la mojama. En una sartén independiente podemos freírlas a fuego fuerte y controlar la cocción para que la carne se selle y no se cueza. El resultado es basrante más jugoso. Las incorporamos en el último momento a la primera sartén y les damos unas vueltas para que cojan los jugos de las verduritas rehogadas.
Lo último que añadimos a la mezcla son unas hojas de albahaca picadas. Yo lo hago al final para que no pierdan su precioso color verde.



La otra parte de la receta es la ensalada. Picamos los tomates, el aguacate y la cebolleta en tacos pequeños (tened en cuenta que irá dentro de la fajita). Aliñamos con un buen aceite de oliva, vinagre de jerez y sal. Os recomiendo que probeis la ensalada antes de servirla porque el aguacate aunque delicioso es bastante soso y necesita más sal que otros ingredientes. Picamos un puñadito de cilantro fresco, lo añadimos y revolvemos la mezcla para que todos los sabores liguen. 




Y básicamente ya lo tenemos hecho. Calentamos las fajitas en el horno (o microondas ;) ) y las montamos en el plato un par de cucharadas del relleno caliente y otro par de la ensalada. Y listo, a disfrutar como locos.
Bon appétit !

miércoles, 17 de abril de 2013

Las mejores magdalenas del mundo (también llamadas magdalenas de nata)


El otro domingo mis chicas vinieron a casa a pasar la tarde. En León suele hacer bastante frío y no es muy agradable estar por la calle, así que solemos aprovechar cuando la casa se queda vacía y me convierto en la reina del mambo para reunirnos y tomar algo calentito. Como la quedada fue cosa de último momento pensé preparar algo que no llevara mucho tiempo de elaboración y las magdalenas de nata eran el plan perfecto. Es una receta que me encanta porque es muy sencilla, fácil de hacer y deliciosa.
La receta original es de Marialunarillos que hace unos postres preciosos en su blog, aunque yo le hice algunas modificaciones usando lo que tenía por casa.

Ingredientes:




150 gr de harina
125 gr de azúcar
100 ml de aceite de oliva suave 0.4º (ella usa 125 de aceite de girasol pero es que en mi casa de eso no se usa. Podeis usar también mantequilla)
50 gr de nata líquida
½ sobre de levadura Royal
125 gramos de huevos (yo usé 2 de tamaño medio)
Ralladura de naranja.

Aunque en la foto aparece un limón siguiendo la receta original decidí cambiarlo posteriormente por peladura de naranja aprovechando que tenía unas riquísimas en casa. Creo que el cambio fue beneficioso.

En primer lugar batimos a velocidad máxima con las varillas eléctricas los huevos y el azúcar unos 5 o 7 minutos hasta que blanqueen. Esto quiere decir que cogen un aspecto más similar a la mousse pero que no llega a la textura de las claras a punto de nieve. Esto hace que las magdalenas queden mucho más esponjosas y ricas. Puede hacerse también en la Thermomix si tienes una de las nuevas con mariposa (7 min, 37º, velocidad 3). Para los pobres que no disponemos de estos avances, tendrán que valernos las varillas de la batidora. 


Añadimos ahora la ralladura de naranja y seguimos batiendo otros 5 o 6 minutos para que emulsione y suelte los jugos. Ya veréis como os sube el olorcillo a la nariz. Incorporamos la nata y el aceite de oliva y batimos a una velocidad más moderada otros 3 minutos.
Esta es la parte más pesada de la receta sobretodo para los que como yo no tienen no tienen una Thermomix o una mezcladora profesional, pero aún así sumando todos los tiempos está por el cuarto de hora y el resultado merece totalmente la pena. 

Sólo nos queda por añadir la harina y la levadura mezcladas y tamizadas (pasadas por un colador para eliminar la impurezas o grumos que pudiera tener). Batimos hasta que todos los ingredientes queden bien integrados. 



Mientras dejamos la masa reposando unos 10 minutos ponemos a calentar el horno a 230ºC. Cuando la masa ha reposado rellenamos 2/3 de los moldes de magdalenas y los colocamos sobre una bandeja de horno. Puedes usar moldes de papel dentro de los otros y así ni se abrirán demasiado ni las romperas al desmoldarlas, pero también puedes hacerlas sin. 


Antes de meterlas al horno espolvorea azúcar sobre las magdalenas y ya está. Bajamos la temperatura del horno a 210º y la dejamos ahí unos 18 minutos. Puede ser algo menos pero eso depende de tu horno, así que los últimos minutos préstale un poco de atención.



¡Y ya está! Unas magdalenas de infarto, de esas por las que se pelea la gente, hechas en media hora.

Que lo disfrutéis, Bon appétit !