Ayer hice unos sandwiches para llevar a una reunión con unas amigas y quedaron tan buenos que he creído que merecía la pena dejar por escrito la receta.
El relleno puede utilizarse para empanadillas, asique es bastante versátil. En realidad esta receta trata de aprovechar las verduras que están comenzando a estropearse, así que no os preocupeis por hacer otras combinaciones. Seguro que quedará igual de bueno. También podeis sustituir el bonito por otros pescados en conservados.
Ingredientes:
Media cebolla
Medio calabacín
Medio puerro
1 ajo
2 pepinillos agridulces
1 huevo
2 latas de bonito en aceite de oliva
Salsa de tomate casera
Sal
Pimienta negra
Perejil fresco
Lo primero que haremos será lavar la cebolla, el puerro y el calabacín y cortarlos en trozos pequeños. Ponemos una sartén con un poco de aceite de oliva virgen y sofreimos un ajo, cortado pequeño previamente.
Una vez el ajo esté dorado (tened cuidado de que no llegue a quemarse porque entonces toda la mezcla cogerá un sabor amargo) agregamos la verdura ya picada y reogamos. No es necesario que queden totalmente pochadas. A mí personalmente no me agradan las verduras demasiado cocidas, pero aquí cada uno lo hace a su manera.
Puedes poner mientras tanto a cocer el huevo. Con 10 minutos de cocción será suficiente.

Añadimos a la mezcla algo de pimienta negra, sal y perejil fresco (nada que ver con el de bote) y después de darle unas vueltas apartamos del fuego y reservamos hasta que tome temperatura ambiente.

Una vez nuestras verduras se han enfriado las volcamos en un bol y le añadimos el huevo ya cocido y picado. Deshacemos el bonito con un tenedor dentro de la lata. Os recomiendo que previamente desecheis el aceite en el que viene conservado, porque sino la mezcla será demasiado grasa y se os esparcirá fuera de los sandwiches. Por otro lado, cuanto mejor sea el bonito mejor será el resultado asique no escatiméis mucho en esta parte. Incorporamos las migas de bonito a la mezcla.
Por último incorporamos unas 4 cucharas soperas de salsa de tomate casera. En mi casa se hace y embota una vez al año. Así siempre lo tenemos disponible y creedme, la diferencia con el de compra no podría ser mayor. Si no teneis salsa casera sólo teneis que incorporar a la verdura que hemos hecho antes tomate fresco sin la piel ni pepitas, o algo de tomate natural embasado y en trozos que también da muy buen resultado. El truco es conseguir un equilibrio entre todos los ingredientes. Mezcla bien hasta conseguir una masa uniforme.
Yo he añadido en último lugar un par de pepinillos en salsa agridulce (los podeis encontrar en el Mercadona, y seguro que también en otras grandes superficies) picados en pequeños trozos. Creo que le dan un toque de acidez y frescor que es lo que de verdad le da gracia a la masa.
Ya sólo queda rellenar el pan de molde sin corteza con la masa y cortar en triángulos. Puede parecer una tontería pero a mí de esta manera me parecen mucho más apetecibles.
Y ya está. Ahora a disfrutar. Bon appétit !
P.D.: Gracias David por los cuchillos. ¡Ahora cocinar es aún más divertido!